Nueva técnica forense identifica cadáveres mediante fotos de sonrisas de sus redes sociales

Share on facebook
Share on twitter
Share on email
Share on whatsapp

 3,499 total views

Investigadores españoles han creado una nueva técnica forense que permite identificar cadáveres gracias a las fotos de Instagram y Facebook en las que aparecen sonriendo, al parecer la clave podría estar en los dientes.

Gracias a una nueva técnica forense podrá identificar cadáveres que por otros métodos, como la genética, dactiloscopia u odontología, no se pueden reconocer. Esta nueva forma sería gracias a fotografías de la persona en las redes sociales, como Instagram o Facebook, siempre y cuando en ellas salga sonriendo.

La nueva manera de identificación forense ha sido desarrollada por miembros de la Universidad de Granada (UGR), en colaboración con la Academia Polaca de Ciencias de Breslavia (Polonia). Al parecer, según explican en el estudio publicado en la revista Forensic Science International, la clave para reconocer a los cadáveres podría estar en el perfil de sus dientes, que debe comprobarse con las fotografías.

La morfología de los dientes es diferente y particular en cada persona, por ello, estos datos podrían usarse como distintivo, teniendo en cuenta características como el tamaño,si hay o no diastemas –espacios interdentales–, torsiones dentales, etcétera.

Técnica útil pero menos fiable que los protocolos internacionales
Esta nueva técnica tiene la ventaja de poder acceder a datos antes de la muerte, como las fotos que la persona fallecida publicó en sus redes sociales antes de morir y que son facilitadas por los familiares, aunque los investigadores reconocen que ofrecen resultados menos confiables que los recogidos en los Protocolos Internacionales.

Esta técnica de identificación con fotos de redes sociales podría ser útil cuando no hay huellas dactilares, pruebas genéticas ni historial odontológico previo

Como ya se ha dicho, actualmente los cadáveres se identifican mediante las huellas dactilares, los dientes y pruebas genéticas, pero en muchas ocasiones ninguna de estas técnicas permite la identificación, por ejemplo, si las personas desaparecidas o fallecidas proceden de entornos socioculturales y países en los que no existen bases de datos de huellas dactilares, o no hay recursos para obtener historiales dentales o perfiles de ADN.

“Identificar es comparar, por lo que se necesita tener datos antemortem (AM) y postmortem (PM). En estos contextos, se están buscando métodos alternativos que permitan analizar recursos fáciles de obtener por parte de los familiares (AM) con aquellos recogidos en las personas o cadáveres de los fallecidos/desaparecidos (PM)”, explican las investigadoras.

Este hallazgo es importante y abre una nueva posibilidad de identificación de cadáveres gracias a la era de comunicación en la que vivimos y la subida habitual de fotografías a las redes sociales. Un simple gesto como este, que no se suele apenas ni pensar, podría servir para mucho.

Web Consultas